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Extraficantes de migrantes de Agadez, confrontados a las promesas de la reconversión económica

Última modificación : 08/02/2018

© Mehdi Chebil / France 24 | Ahmed al-Moikadé, vicepresidente de la Asociación por la lucha contra la inmigración clandestina, fue un traficante de migrantes que milita para que se aumente el presupuesto de los proyectos de reconversión.

Por Mehdi Chebil

Se enfurecen los antiguos traficantes de Agadez, en Níger, agrupados en el seno de una asociación que le pide a la Unión Europea aumentar el financiamiento de las actividades de reconversión económica.

Caftanes bordados, capas de lana color arena y turbantes para los hombres; velos y vestidos tornasolados para las mujeres. Todas las personalidades importantes de la región de Agadez, en Níger, llegaron con la vestimenta tradicional el jueves 1 de febrero para asisitir a la sesión extraordinaria del Comité regional de paz.

Se examinaron uno tras otro los principales retos de seguridad y económicos, siguiendo el protocolo. Cuando se habló del tema migratorio, un hombre entre los asistentes escucha atentamente, con aire contrariado. La falta de progreso en el programa de reconversión de los antiguos "actores de la economía migratoria", financiado por la Unión Europea, evidentemente exaspera a Ahmed al-Moikadé.

"¡El dinero de Europa desaparecerá en la arena!", vocifera, criticando los retrasos y el monto, insuficiente según su criterio, de las ayudas para la reconversión. “Y esto no evitará que los Tuaregs sigan llevando migrantes hacia Libia, usando rutas secundarias más peligrosas", le explica a France 24.

Como vicepresidente de la asociación de los antiguos traficantes, el hombre sabe perfectamente de lo que está hablando. A diferencia de los países europeos en los que la palabra "traficante" se refiere a jefes mafiosos, envueltos en actividades clandestinas y violentas, aquí la expresión se asocia a la prosperidad. El trabajo de los traficantes de Agadez era, hasta hace poco, perfectamente legal: pagaban impuestos, tenían su propio sindicato y salieron a manifestarse cuando el gobierno nigeriano decidió volver ilegal su actividad, a finales del 2015.

Esto explica la presencia de una asociación de antiguos traficantes en esta reunión de la clase alta agadeza, codo a codo con los jefes tradicionales, las autoridades religiosas, los representantes de las fuerzas de seguridad y las asociaciones de mujeres y jóvenes. El mandato de Ahmed al-Mokadé consiste, precisamente, en defender los intereses de miles de personas que vivían directa o indirectamente del tráfico de migrantes. Única concesión que le hicieron a la visión que tiene Europa del problema: los extraficantes llamaron a su grupo "Asociación por la lucha contra la inmigración clandestina".

Por otro lado, los antiguos traficantes no merman sus esfuerzos con el fin de obtener, y sobre todo de aumentar, los financiamientos que la Unión Europea le ha prometido a los "actores de la economía migratoria" que quieren reconvertirse. "Actores" cuyo número se aproxima a 7.000 personas en toda la región, según cifras confirmadas por el consejo regional de Agadez.

Mohamed Anacko: "hay que preguntarse si los traficantes realmente quieren cambiar de profesión"

"La región de Agadez es una zona de movimiento y siempre ha existido el transporte. Si el monto de las ayudas fuese más alto, esto podría tal vez funcionar. Pero también hay que preguntarse si los traficantes realmente quieren cambiar de profesión. Es como si le pidieran a usted, periodista, de reconvertirse e irse a un campo alejado a hacer ganadería", explica Mohamed Anacko, el presidente del consejo regional de Agadez, en entrevista con France 24.

"La ley contra el transporte hacia Libia, la represión, los arrestos y las decenas de traficantes encarcelados… Todo esto, son los males. La recompensa es la promesa de una reconversión digna", continúa el dignatario.

Con el lanzamiento de una próspera operación restaurativa en el norte del país, Ahmed al-Moikadé afirma haber logrado su reconversión. Pero el antiguo traficante sigue molesto ante el desfase entre las ayudas prometidas por la UE y la realidad económica migratoria.

"Yo administraba varios vehículos, ganaba 1,5 millones de francos CFA (2.835 dólares) a la semana. Y, de repente, Europa quiere que abandone todo esto y me vaya a criar cabras a cambio de una única suma de 1,5 millones de francos CFA!", exclama el antiguo traficante antes de subirse a su 4x4.

Maimena Malam: "los antiguos traficantes se volvieron muy golosos"

En Karkara, la asociación nigeriana que se encarga de las peticiones de proyectos de reconversión, son muy conscientes del problema.

"La gente acomodada, los que prosperaron con la economía de la migración, no quedarán satisfechos, porque se volvieron muy golosos. La idea es apoyar primero al eslabón más débil, como los cocineros, comerciantes y vendedores de kits", afirma Maimena Malam Mamadou, el responsable de la oficina de Karkara en Agadez.

La UE insistió que ningún traficante o transportador se beneficiase de estas ayudas a la reconversión, alegando que sus anteriores actividades eran "criminales" –una calificación que despierta la incomprensión en Agadez.

"Estas restricciones fueron decididas por la UE, no por Karkara. De todas maneras, los traficantes y transportadores ya cambiaron su estilo de vida para dejar atrás sus antecedentes", explica Maimena Malam Mamadou.

Frustración de los candidatos

Por lo pronto, su principal problema es que el proceso se ha retrasado demasiado, porque la ayuda no es otorgada en dinero sino en materiales (para la artesanía, el pequeño comercio o la agricultura), para los cuales hubo que llevar a cabo largos procesos de licitaciones públicas. Sólo 186 expedientes fueron seleccionados para compartir la suma de unos 284 millones de francos CFA (536.760 dólares), según Maimena Malam Mamadou. Muchos expedientes aptos para recibir un financiamiento fueron rechazados por falta de presupuesto, alimentando la frustración de los candidatos.

"De todas maneras, la acción en Níger no será suficiente, hay que actuar en los países de origen de los migrantes. Hagamos lo que hagamos aquí, estas personas seguirán viniendo y no podemos poner un polícia cada 10 metros en el desierto para impedirles el paso", explica Maimena Malam Mamadou.

Por su lado, la Asociación de Lucha contra la Migración Clandestina hierve de impaciencia. Uno de los antiguos traficantes más activo de Agadez, Bachir Amma, nos recibe en uno de sus antiguos “guetos” –el término genérico para designar las habitaciones en las que se quedaban los migrantes antes de partir hacia Libia. El pequeño patio empolvado está ahora prácticamente vacío y Bachir Amma se volvió a trasladar al lugar que abandonó durante el auge del tránsito migratorio (se retiró a casa de sus padres para liberar espacio). Ahora es presidente de la asociación de extraficantes y se dedica a su club de fútbol.

Bachir Amma, extraficante y presidente de la Asociación por la lucha contra la migración clandestina, muestra el patio de su antiguo “ghetto”. En el período de auge del tránsito migratorio, aquí se apiñaban una centena de migrantes. © Mehdi Chebil / France 24

"Le advertí a mis contactos en el extranjero que era un momento muy complicado para el tránsito y ahora estoy desempleado. Me estoy gastando mis ahorros" explica el antiguo traficante mientras una mujer trae un gran plato circular con arroz condimentado.

"Es sabroso, pero no tiene carne”, apunta uno de los invitados, él también extraficante. "Ahora, tenemos que comer lo mismo que le dábamos antes a los migrantes. "¡En la época de oro, hubiéramos mandado a cocinar un cordero entero!".